Gobernar supone actuar sobre una realidad que rara vez cambia a similar ritmo que las decisiones políticas. Una ley puede ser aprobada en semanas; una reforma, después de meses de negociación. Pero, recuperar el crecimiento, crear empleos o disminuir perceptiblemente la delincuencia requiere mayor espera. Esta diferencia entre el tiempo de las decisiones y el de sus resultados constituye hoy uno de los principales desafíos del gobierno
Álvaro Pezoa B.
23 de septiembre del 2026