15 de junio

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Centro Trabajo y Familia reúne a expertos para analizar el rol de las empresas ante la crisis de natalidad

El seminario "La crisis de natalidad: ¿Por qué debería importarle a la empresa?" reunió a especialistas de la salud, las políticas públicas y la gestión de personas para reflexionar sobre el impacto de la baja natalidad en el mundo laboral y los desafíos que plantea para las organizaciones.

La apertura estuvo a cargo de la directora del Centro Trabajo y Familia, María José Bosch, quien expuso sobre la magnitud de la crisis demográfica que enfrenta Chile. Durante su presentación, destacó que el país registra actualmente una tasa de fecundidad de 0,99 hijos por mujer, la más baja de América Latina, y advirtió que para 2028 habrá más muertes que nacimientos. Asimismo, señaló que la disminución de la natalidad no responde a una falta de interés por formar una familia: "la fecundidad no cae porque la gente deje de querer hijos: cae a pesar de seguir queriéndolos".

Bosch también cuestionó algunas de las explicaciones más frecuentes sobre este fenómeno, como atribuirlo únicamente a la mayor participación laboral femenina o pensar que puede resolverse mediante incentivos económicos aislados. Además, advirtió sobre la llamada "trampa de la fecundidad", un círculo vicioso demográfico, cultural y económico que se activa cuando la tasa de natalidad cae por debajo de 1,5 hijos por mujer. Frente a este escenario, sostuvo que las empresas no son simples espectadoras, sino actores con capacidad de incidir en la solución, promoviendo liderazgos más empáticos, el derecho efectivo a la desconexión y una mayor corresponsabilidad en las tareas de cuidado.

La segunda parte de la jornada estuvo marcada por un panel de conversación en el que participaron Sebastián Yáñez, profesor titular de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes; María José Abud, directora ejecutiva de Horizontal; e Isabel Alliende, directora de Personas y Cultura de Grupo BICE.

Yáñez abordó el tema desde la medicina evolutiva y la neurociencia, explicando que la maternidad y la paternidad generan adaptaciones biológicas orientadas al cuidado, las que pueden traducirse en habilidades valiosas para las organizaciones, como una mayor empatía y capacidad de conexión. Por su parte, Abud sostuvo que las políticas públicas deben avanzar hacia una verdadera corresponsabilidad, evitando que los costos y beneficios asociados a la crianza recaigan principalmente en las mujeres. Alliende, en tanto, compartió la experiencia de Grupo BICE en la implementación de cambios culturales orientados a reconocer integralmente a las personas y promover entornos laborales compatibles con la vida familiar.

El encuentro concluyó con una reflexión compartida entre los expositores: enfrentar la crisis de natalidad requiere tanto políticas públicas como organizaciones que faciliten la compatibilidad entre el trabajo y la vida familiar. En ese contexto, promover entornos laborales más corresponsables y compatibles con el cuidado surge como un desafío clave para las personas y las empresas.